Friday, May 28
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En la década de los setenta, concluido el delirante festival de Woodstock, algunos especialistas en música comenzaron a decretar que el rock estaba muerto; con su vigencia, Paul McCartney podría demostrar lo contrario y decir: no se murió, tal vez sólo se tiñó el pelo, se hizo unas cuantas cirugías plásticas y lo patrocina Coca-Cola”.
•     Una crítica ácida de Juan Pablo Proal con motivo de la visita de Paul McCartney a México. Publicade en Revista Proceso.
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